martes, 7 de junio de 2011

Un caso freudiano I


Germán Hernández es un caso muy interesante de analizar especialmente desde el punto psicoanalítico para Sigmund Freud se hubiera convertido en su paciente favorito incluso le hubiera dedicado un volumen…pero este asunto no se desarrolla en Viena, la mágica capital imperial de los Hasburgo. Además se desarrolla muchos años después de la muerte de este prolífico psiquiatra.

Durante dos años que alegremente este personaje nos quiso regalar para descubrir los mas profundos misterios de su mente y difundirlo a nuestros queridos lectores. Nuestro paciente era un muchacho lleno de vida que estaba descubriendo el mundo, experimentado los pecados y luchando contra sus viejos prejuicios heredados de la niñez. Cuyos habitantes desarrollaban una extraña personalidad suicida en su vida cotidiana pero German era una excepción notable.


Además nos damos el gusto de analizar sus relaciones personales de toda índole desde la perspectiva intimista que se muestra los defectos y virtudes de un ser humano hasta el plano profesional donde actúo con magnifica hipocresía. Este paciente a pesar de su corta edad podía llamar la atención por los actos que protagonizo buenos o malos, leales o traicioneros bueno desde cualquier punto de vista y que es digno de analizarlo desde diversos ángulos.


Varias personas tuvieron una influencia notable mientras anduvo por la vida comenzando por sus progenitores, y finalizando con los amigos. Pero como reza un refrán dominical “detrás de un gran hombre hay una gran mujer “y eso era cierto una mujer que dejo hace mucho tiempo de ser niña y descubrió con el una gran verdad que inevitablemente es revelada pese a los tabúes. Esta le mostró el camino de la iluminación solo había que andar unos cuantos metros para sentir y acariciar el resplandor humano.

Su nombre era Carmen Schoferts una chica ojiverde y quizás la persona mas cercana a el y que mejor lo haya conocido especialmente en la adolescencia la etapa mas feliz de un ser humano verdadero. La disfruto plenamente en todos sus sentidos y que hizo acciones memorables, esas cosas que lo años no podrán borrar. Esto es todo un caso freudiano.


Un lunes como cualquier día específicamente en el mes de abril del 2006 durante ese entonces se habían desarrollado unas seudoelecciones presidenciales donde fue un acontecimiento multimediático en que sus padres obligatoriamente votaron por uno y otro candidato , comenzaba una ves mas su calvario, German Hernández Álvarez tuvo una mañana pesada, ya que había disfrutado un glorioso fin de semana pero tenia que hacerlo detestaba salir de su caliente y cómoda cama, la bulla del noticiero, los pasos agitados de su hermano menor y la bocina de su movilidad delataban los acontecimiento que daría lugar a este día. Se puso como tantas veces su uniforme, aunque odiaba esta prenda que lo identificaba como colegial…pero al usarlo le daba ciertas ventajillas como abrigarlo del invierno que se cernía en los meses de junio y julio.


La siguiente primacía era desarrollar sus fantasías excesivamente maliciosas en cuanto a las chicas. Durante los meses previos había desarrollado una lista negra de féminas de diversos grados de tercero a quinto que le pudiesen interesar. Tras cambiarse se fue a la sala pero antes de ir se fue al baño y allí observo en el espejo a un chico de pelo negro lacio cortisimo y trigueño su rostro herencia de sus antepasados moros que cruzaron el estrecho de Gibraltar hacia la península ibérica, en París fácilmente hubiese confundido con un marroquí. Se lavo los dientes y se afeito todo un ritual. Dante ya se había ido a su escuela y encontró a sus padres comiendo un ligero desayuno que consistía en jugo combinado de papaya y naranja, mas un sándwich de jamón o queso Filadelfia.


Mientras tanto estaban viendo el noticiero que trasmitía tragedias como asesinatos, violaciones, robos, patinadas gubernamentales especialmente el periodo de transición de Toledo hacía Alan García hacia la presidencia y que mas tarde hablaremos de este singular mandatario y desastres internacionales a el le daba igual con que no le aféctese podía seguir su camino.


Tras una breve conversación tanto con su padre como por su madre acerca de la jornada que vivía Lima o alguna maravillosa trivialidad proveniente del trabajo de sus padres como profesor de Ergonomía en la universidad católica o su madre neuróloga pediatra en el hospital Guillermo Almenara. Camino a su paradero habitual


llego un carro viejo llamado Custer un invento peruano de gran éxito, marca mercedes de colores huachafos como el rojo y el anaranjado viendo a un cobrador moreno de uniforme celeste con un pantalón azul diciendo “toda universitaria “o “toda colonial” y este lo recogió, la indiferencia se apoderaba al subir al bus ya nada le importaba solo con llegar al colegio así no perdía la cordura.

Una de las calles más feas de Lima

Gracias a la suerte había obtenido un asiento para el, ya que viajar parado además de darle vértigo era como desafiar a la muerte de una y mil maneras. En este corto viaje había desarrollado los siete sentidos, ya que había que mantenerse despierto especialmente cuando venia el cobrador por el pasaje. Escuchando el sonido rimbombante de las monedas .Cuando le daba la bendita flojera de pagar y ahorrar unos centavos para el lonche ideaba una y mil artimañas para eludir al cobrador. Un buen ejemplo de esta viveza era los micros llenos era su golpe de suerte.


También no le tocaba soportar las ingeniosas peroratas de los vendedores nómadas, mendigos, ex convictos probablemente del penal Lurigancho o Sarita Colonia que por alguna razón habían vuelto a las andanzas y músicos ambulantes que tocaban zampoña y charango como unos endemoniados . Que apelaban a la salud, la auto ayuda y a Cristo.


También oía la música chicha que mas sonaba a ruido que a música y salsa dominicana como un extraño entretenimiento para los pasajeros. Germán miraba su reloj para ver la hora, podría ocurrir algún percance Dios sabe que. Pensaba en la bulliciosa combi más que ningún otro lugar. “este país se esta yéndose a la mierda” o “vivir aquí es jodido…pero hay que ganarla si o si”.Llegaron a la intersección Venezuela-universitaria un sitio sucio, en medio de un arenal donde para colmo estaba “la prestigiosa universidad San Marcos pudiera convivir con un tráfico caótico y dantesco.



Le avergonzaba el aspecto calamitoso de la ciudad. Que podía hacer el chico pedía demasiado eso era todo, como cualquier joven que quiere cambiar el mundo…tuvo de cambiar de acción y de pensamiento cuando el vehículo se acercaba al centro educativo pero se lleno de alegría por que esta ves vería a los compañeros que junto a ellos soportaron largas jornadas.
Y que harían lo mismo no faltaba mucho para que todo esto acabara y ser libres. Los amigos eran todo para Germán y lo serian siempre no había nada mejor que ellos y durante este tiempo había que demostrarlo cuan era importante de contar con su presencia.


El candidato taxista

El candidato taxista

Aaron Noriega es un estudiante cualquiera como nosotros que trata de salir adelante. Pero alguna vez se han imaginado que trabaja de taxista para pagar sus estudios e incluso presentó su candidatura al tercio estudiantil en medio de un ambiente de trabajo estresante. Nos hace reflexionar mucho acerca de que no valoramos lo que nosotros tenemos. A pesar de los grandes desafíos él no pierde el buen humor que lo caracteriza.

Conduce por todo Lima en un Chevrolet modelo Corsa apodado “el chevytaxi”, desde la 1 de la tarde hasta las dos de la tarde, los fines de semana . Desde hace casi dos años va en este negocio que es muy competitivo. Trata de tener una tarifa justa para sus pasajeros aunque a veces se presentan problemas. De alta estatura y de aspecto robusto inspira confianza a sus clientes que recurren a sus servicios. Su trabajo como taxista lo llevo sin querer a la candidatura para el tercio. “Hize una petición de que se me concedieran media beca pero me la rechazaron por una cuestión absurda lo cual me enfureció mucho”. Su tono de voz muestra ese inconformismo que nuestra generación adolece.

“varias veces he querido dejar la universidad por falta de dinero”, lo dice sin pelos en la lengua al narrar sus peripecias para seguir estudiando en la facultad y poder pagar las deudas que su abuela tiene con los bancos. “ quiero representar a los alumnos que no tienen el apoyo de nadie para seguir con sus estudios”, con ello surgió su interés de participar en las elecciones del tercio. Sus propuestas eran mejorar la atención y la calidad de la cafetería: “una vez comí una hamburguesa, su lechuga estaba llena de tierra sin desinfectar ni hablar de los tomates”, fue su sincera respuesta que nos sorprende a todos. Muchos saben del problema pero se callan.

Aaron cree que la media beca ayudaría a la universidad a retener a muy buenos alumnos que por cuestiones financieras no pueden seguir sus estudios evitando una “fuga de cerebros” de las facultades. “ Eso incentivaría que los estudiantes quieran destacar en sus estudios y habría mayor competencia.

El una persona que ama su universidad, una vez se indigno cuando los pasajeros decían que los alumnos eran unos brutos al no saber el nombre de los grandes personajes que han forjado la humanidad. Otra razón más para postular. . Como sabemos él perdió las elecciones, no lamenta haberlas perdido: “ No tenía tiempo ni recursos para desarrollar mi campaña como los demás lo hicieron repartiendo volantes o alfajores”. Pero no se desanima sigue adelante su camino, mañana será otro día.

Tiene grandes esperanzas como todos los estudiantes, en los representantes que han elegido para que defiendan sus intereses. Él los conoce y espera que cumplan aunque sea mínimo lo que han prometido. Aaron no puede perder tiempo, tiene que trabajar duro para estar un día en la universidad. Él logra alcanzar su meta...la fuerza de su voluntad hará que el éxito llegue solo. Al verlo alejarse se nos forma un nudo en la garganta de ver a una persona que lucha por lo que cree